Quizás nació cuando estabas empezando y necesitabas simplemente tener un logo. Pero hoy tu negocio está en otro lugar.
Y necesita una marca capaz de acompañarlo.
Porque no se trata solo de verte diferente. Se trata de que las personas correctas entiendan el valor de lo que haces antes de que tengas que explicarlo. Por eso tu identidad también está en:
¿Qué es lo que estás construyendo?
¿Para quién?
¿Por qué debería importarle?
¿Qué quieres que las personas entiendan de ti?
¿Qué te hace diferente?
¿Qué parte es esencial conservar?
¿Qué ya no representa quién eres?
Nuestro proceso comienza antes de abrir Illustrator.

Nos metemos en el negocio: qué haces, qué vendes, a quién ayudas, qué has construido, qué quieres construir ahora y qué está cambiando.

Construimos las bases estratégicas de la marca. Porque si no sabemos qué queremos decir, diseñar es solamente decorar.

Convertimos esa estrategia en una identidad visual. La estética no aparece antes de la estrategia: es consecuencia de ella.

Porque una marca no es un PDF. Una identidad que no puede mostrarse en el mundo digital, aún, no terminó de construirse.

Para entender qué quieres representar y qué lugar quieres ocupar.

Para convertir esa estrategia en un sistema visual propio.

Para llevar la identidad a los puntos de contacto donde realmente usarás tu marca.

Para ayudarte a tomar decisiones coherentes mientras tu negocio sigue evolucionando.
Porque queremos que lo que construimos pueda funcionar realmente en tu negocio.
Antes de invertir, puedes investigar qué está cobrando el mercado y comparar qué incluye realmente cada propuesta. Te regalamos el prompt que usamos para investigar a la competencia →
El logo es una parte de tu identidad. No es la identidad completa. Una marca también está en:
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